martes, 6 de marzo de 2012

Primeras experiencias con chocolate plástico (Reto semanal VIII)

No a todo el mundo le gusta el fondant, o les resulta demasiado dulce una tarta cubierta enteramente con fondant. Además, como nos sugiere Cakes Haute Couture, para hacer tartas de color negro o muy oscuro, es mejor usar chocolate, ya que al fondant hay que ponerle mucha cantidad de colorante para obtener ese color, lo que altera su sabor y su textura.
El chocolate plástico es una mezcla a base de chocolate de cobertura y glucosa, que se puede extender con rodillo como el fondant y usarlo para cubrir tartas, así como para hacer decoraciones. El chocolate plástico, hecho a base de chocolate negro será marrón oscuro y, añadiéndole un poco de colorante, enseguida obtenemos el color negro.
La receta (sacada del libro "Cake Masterclass" de Mich Turner) es la siguiente:
Ingredientes:
  • 600 gr. de chocolate negro (Mich Turner recomienda el de 55% de cacao, que es el chocolate de cobertura típico, ya que uno con mayor cantidad de chocolate puede resultar muy amargo, a menos que seas un apasionado/a del chocolate negro, en ese caso vete directamente a por el de 70%, que a mi me encanta, pero a veces hasta me sienta mal al ser tan amargo).
  • 340 gr. de jarabe de glucosa.
Preparación:
  1. Calentar el chocolate al baño maría, o bien poco a poco y a baja potencia en el microondas, hasta que se derrita del todo. 
  2. Calentar igualmente la glucosa, a la misma temperatura que el chocolate (a unos 40º).
  3. Mezclar bien la glucosa con el chocolate, con una espátula o una cuchara de madera.
  4. Poner en una bolsa de plástico o recipiente hermético y dejar reposar de un día para otro. 
  5. Se puede usar la masa obtenida de forma similar al fondant. Para que no se pegue a las superficies, usar cacao puro en polvo en lugar de Maizena o azúcar glas.
  6. Si está muy dura la mezcla, calentar un poco en el microondas antes de usarlo.
  7. Se puede conservar a temperatura ambiente durante 3 meses.
Utilización:
  • Se pueden cubrir tartas con él, de la misma forma que con el fondant extendido. Hay que ponerlo un poco más grueso que el fondant y le pueden salir algunas grietas al colocarlo, pero se pueden arreglar frotando suavemente con la yema de los dedos. Como muestra os pongo aquí esta foto de una tarta decorada con la casita de Mickey, en la que la cubierta es de chocolate plástico en su color natural y la cabeza de Mickey también lleva chocolate plástico, pero teñido de negro. El resto de la decoración está hecha con fondant de colores.Una duda existencial que me surge es respecto al colorante. En teoría, para teñir el chocolate se deben usar colorantes especiales, liposolubles. En caso de no tener estos, como había leído en varios sitios, se pueden usar los normales, disueltos primero en aceite vegetal. Yo empecé haciendo esto, cogí el colorante Ateco negro en gel que uso para el fondant, lo mezclé con aceite, sin embargo al intentar mezclarlo con el chocolate plástico me costaba y la masa se ponía toda aceitosa. Así que opté por añadir el colorante directamente del bote, sin aceite ni nada, entonces sí conseguí teñirlo perfectamente y lograr el color deseado sin problema, y no se estropeó la masa. ¡Igual he cometido un  aberración, pero sólo os puedo decir que así quedó perfecto y negrísimo!
  • También se pueden hacer decoraciones, sobre todo flores como rosas y otras. Para no repertirme, pues hay por ahí infinidad de tutoriales para hacer rosas, he hecho un narciso... ¡un narciso marrón, vaya cosa más rara, ja, ja...! Bueno, la cosa cambiaría si fuera chocolate plástico blanco, ja, ja, pero eso lo dejo para otro capítulo. Se puede hacer también chocolate plástico blanco, pero es una receta distinta, y aún no la he probado:
  1. Materiales necesarios: un poco de chocolate plástico, cacao puro sin azúcar en polvo, rodillo, cortadores de narciso, huevera o cuenquito para dar forma a las flores, un poco de agua, pincel.
  2. Se espolvorea un poco de cacao sobre la superficie de trabajo y se extiende la pasta bien fina con el rodillo. Se cortan las piezas de la flor. Necesitamos dos piezas iguales de tres pétalos y una pieza para la parte del capullo central.
  3. Se van colocando las piezas sobre el cuenquito, primero las de tres pétalos, una encima de otra, haciendo que no coincida la posición de los pétalos. Para pegar piezas entre sí, se pude calentar la zona a pegar con los dedos y presionar ligeramente, pero he comprobado que con un pelín de agua también se pega el chocolate plástico entre sí, y el fondant al chocolate.
  4. Con la tira que nos queda se hace el capullo del centro de la flor y se pega de la misma manera, en el centro. 
  5. Se deja secar y se saca con cuidado del cuenquito, ayudándose con el pincel. Ya está lista para ser usada como decoración (o comérsela directamente).

martes, 28 de febrero de 2012

Reto semanal VII: Galletas de Pide una Tarta. Receta y como hacer galletas con formas sin cortador

Aprovechando que quería ofreceros algo hecho por mí en el último sorteo, he hecho las galletas decoradas con mi logo... no ha quedado tan mal, ¿no?
La decoración de galletas con glasa es mi asignatura pendiente... no me queda más remedio que practicar y practicar. Pero quedan preciosas y más ligeras que con fondant. Aquí están ya listas para enviar, en sus bolsitas. Lo que más me ha costado es escribir el texto con glasa, pero tiene su explicación... no estaba la glasa en su punto óptimo para esto, pero ya eran las mil y estaba muy cansada para ponerme a hacer más glasa...
Voy a aprovechar para poner aquí la receta básica de galletas de mantequilla para decorar. Seguramente ya la conocéis (la encontré hace ya tiempo en "El rincón de Bea"), pero nunca está de más recordarla. Las he hecho muchas veces y quedan siempre perfectas. Sirve para galletas decoradas con fondant o con glasa, o simplemente para hacer deliciosas galletas de mantequilla sin decorar. También se pueden hacer de chocolate añadiendo cacao en polvo y quitando un poco de harina. En este caso, puede que nos quede más seca la masa, lo que se puede compensar aumentando la cantidad de leche añadida al final.
También os voy a explicar cómo he hecho estas y otras galletas sin tener un cortador específico para ello.
Pero vamos paso por paso. Primero, la receta:
Galletas de mantequilla para decorar (o no decorar)
Ingredientes
  • 250 gr.de mantequilla en pomada
  • 250 gr. de azúcar glasé, tamizado
  • 1 huevo grande a temperatura ambiente
  • 650 gr. de harina de trigo corriente, tamizada 
  • 1 cucharadita de aroma o esencia natural de vainilla (u otra cualquiera, a mi me gustan con vainilla)
  • 1 poco de leche
Elaboración
  1. Batir la mantequilla en la batidora amasadora (con las varillas) o robot de cocina (KA o similar, con la pala), a velocidad media, hasta que tenga una textura suave.
  2. Bajar la velocidad al mínimo. Incorporar el azúcar glasé a cucharadas. Puede convenir poner la tapa de la máquina, si la tiene, o cubrir el bol con un trapo, para evitar que el azúcar glasé haga una nube al ir echándolo, aunque normalmente al echarlo poco a poco a baja velocidad no sale mucho polvo. Una vez se hayan integrado el azúcar y la mantequilla, subir la velocidad y seguir batiendo hasta que la mezcla esté esponjosa y haya blanqueado. 
  3. Para la máquina, incorporar el aroma o esencia y el huevo (batirlo un poco antes) y batir a velocidad baja, hasta que esté todo incorporado.
  4. Seguimos a velocidad baja, y vamos añadiendo la harina a cucharadas. Si estamos usando una batidora-amasadora, podemos cambiar las varillas normales por las de amasar. Llegará un momento en que la mezcla comenzará a desmigarse, puede que antes de poner toda la harina. Entonces, añadir un poquito de leche y terminar de incorporar toda la harina. Seguir batiendo hasta que la masa esté ligada y forme una bola que se despega de las paredes del bol. Puede que haga falta un pelín más de líquido al final, o no (como bien dice Bea, la cantidad de leche no es exacta, pues una harinas absorben más líquido que otras). 
  5. Si la máquina que usamos no tiene suficiente potencia, al final podemos poner la masa sobre la encimera, espolvoreada con un poco de harina, y acabar amasando bien a mano. La masa debe quedar ligada y compacta, sin que se pegue. Si está muy blanda, puede que nos hayamos pasado con la leche. (En este caso, aunque las galletas quedan buenas, es más difícil hacerlas sin que se rompan y guarden bien la forma).
  6. Una vez tenemos la bola de masa perfectamente amasada, se puede dividir en dos o tres trozos. Cada uno lo estiramos con el rodillo sobre un trozo de papel de hornear, los colocamos uno sobre otro, sobre una bandeja lisa, y los metemos a la nevera durante unas horas. Como mínimo tres horas, aunque yo prefiero hacer la masa un día antes, dejarlas toda la noche en la nevera y hornearlas al día siguiente. La masa no debe estar muy fina, para que no se rompa al cortarla.
  7. La receta es para unas 35 galletas grandes. Si no necesitamos hacer tantas, podemos congelar parte de la masa, bien envuelta en papel film y en una bolsa cerrada o recipiente hermético. Hacer menos cantidad de masa es más lioso ya que partimos de la receta base con 1 huevo.
  8. Pasado el tiempo de enfriado, precalentar el horno a 180º. La masa, ya estirada y fría, se saca de la nevera (sacar las planchas de una en una para que no se calienten las demás) y directamente se corta con la forma deseada, usando cortadores para galletas (luego os explico cómo hacerlo sin cortadores). Colocar las galletas cortadas en la bandeja de horno y hornear durante 10-15 minutos (dependerá del tamaño). Las medianas-grandes de unos 8 cm me llevan, en mi horno, con aire, 12 minutos. Hay que estar pendientes del tiempo, porque una vez hechas enseguida se pueden quemar. 
  9. Se pueden aprovechar los recortes sobrantes y volver a estirar esa masa. La parte que no se hornea inmediatamente hay que meterla de nuevo en la nevera. Si se calienta, al hornear, las galletas se expandirán y perderán la forma. Ni que decir tiene que si no nos importa la forma de las galletas y no se van a decorar esto es innecesario. Colocarlas con una separación entre ellas en la bandeja.
Así quedaron las galletas una vez horneadas. Se me suelen empezar a dorar más por los bordes. Sin llegar a tostarse demasiado, las prefiero un pelín doradas, ya que luego están más crujientes
Ahora, os muestro cómo cortar galletas sin tener los cortadores especiales, por ejemplo, en este caso, para hacerlas de Mickey o Minnie. He usado cortadores redondos de dos tamaños, para la cabeza y las orejas. Luego uno las dos partes y las horneo así, pegadas las orejas a la cabeza, simplemente poniéndolas juntas, como en las fotos de aquí abajo.
Para hacerlas con forma de tarta, he impreso la imagen del logotipo al tamaño que quería. Lo he recortado y he usado el recorte como plantilla para cortar las galletas con un cuchillo. En este caso luego lo tiré. Si queréis que os sirva para muchas galletas o para guardarla, pasad la plantilla a una cartulina o cartoncito fino.
¡Esto es todo por hoy! Dejo el tema de la decoración para otro capítulo, pues no quiero aburriros.¡Hasta pronto!

martes, 21 de febrero de 2012

Reto semanal VI: dos de bebés

La pasada semana, como os comenté en facebook, decidí no añadirme más trabajo al que ya tenía... tampoco eran tantas cosas, pero la semana anterior sí fue cañera y necesitaba un respiro. Así que me he conformado con hacer unas tartitas y cupcakes.
La que os pongo aquí es una de esas tartas que uno no sabe cómo van a quedar al final. Era para el primer cumpleaños de Nacho, y su madre me dijo que quería que tuviera un árbol "con la copa gordita", una estrella y un niño pequeño mirándolos... y que fuera un estilo algo naif, colores verde claro, azul para las letras... y con todo eso... pues una empieza a hacer el "collage" mental...

Por alguna razón me la imaginé como una semiesfera que sería como un planeta o así de color verde y blanco "marmoledo" y, en él, el niño con su árbol y su estrellita. Y así quedó... rollo muy naif y si se quiere también algo surrealista...











Y ya puestos en temas infantiles, preparé también estos cupcakes decorados para un bautizo, con sus patitos y ositos y baberitos...todo azul y blanco... tradicional pero muy cuco.
Ayyy cómo nos ponemos con los bebés... ¡son tan monosss!
Bueno... besitos y hasta el próximo post...